The Emancipation Daily

Miedo, tengo miedo…

Posteado por: emancipationdaily en: Febrero 4, 2010

Mucha gente piensa que es veridica la afirmacion de que “alli donde hubo fuego siempre quedan cenizas” pero a mi parecer esto era asi hasta hace un par de lustros. Hace años, cuando las relaciones conllevaban un alto porcentaje de pasión, donde la lujuria y la ilusión estaban a la orden del dia, donde el amor era susceptible de salir triunfante y los amantes se entregaban sin miedo a esa apuesta un tanto bastante más segura que la actual, si; tras aquel incendio desenfrenado quedaban cenizas.

Pero hoy en dia donde la entrega a la vida en pareja es casi nula, la pasión se vive en base al sexo más que al amor y el miedo al dolor nos obliga a enfriar en cierto modo nuestras sensaciones, es decir, donde lo que se produce no es un incendio sino la misera llama del encender de la cerilla, es muy probable que no queden cenizas sino un simple y ennegrecido palillo de madera.

Y si esto es asi, yo me pregunto: si es probable que al romper el fuego quede extinguido, ¿por qué a veces es tan dificil seguir llevándose bien?

Un amigo francés me ha llamado esta mañana para decirme que me visitaría. Motivo: una ruptura amorosa. El francés en cuestión llevaba menos de un mes saliendo con un parisino que conoció en verano y ahora son incapaces de estar en la misma habitación hasta que “la cosa se calme”( palabras textuales). Una relación de un mes, a mi parecer, no suele ser causante de un incendio de tan grandes dimensiones como para que los ex amantes y amigos en potencia decidan perder el número de los bomberos y dejar que ese fuego crezca sin intencion de que las rafagas de la amistad vayan apagándolo.

En esta sociedad cada día somos más cómodos a la hora de enfrentarnos a las cosas. Si me asustan las películas de miedo jamás veré una, si tengo miedo a las alturas

intentare vivir en un primero, si tengo miedo a amar me dedicare solo al sexo y si me asusta encontrarme a mi ex novio me cambio de pais durante una semana.

Es una cuestión universal, se podría decir que hasta una tautologia. El miedo es algo humano.Y tanto es el miedo y la manera que tenemos de aferrarnos a el y actuar bajo sus efectos que ya no solo tenemos miedo a lo que tememos desde que nacemos sino que vamos aumentando el numero de cosas temibles sea cual sea su “temibilidad”.

No tenemos miedo al ver que alguien nos esta empezando a gustar,no; ahora nos asusta ver en nosotros la posibilidad de que nos pudiera empezar a apetecer que nuestro corazón pueda empezar a plantearse la idea de abrirse a que alguien pueda llegar a ser considerado algun día como chico con posibilidades a gustarnos. Seria como pedir de regalo de comunión un jabón para usarlo en tu futura casa de soltero: cuando estés viviendo en ella y vayas a usarlo estará tan deteriorado que no te servirá ni para limpiarte los zapatos.

Y este miedo se une en la mayoria de las ocasiones a ese extremo orgullo que nos lleva no solo a ocultar el miedo sino a mostranos como las personas mas valientes y valiosas que ese ex tuyo podrá conocer jamás, de modo que a la hora de hablar todos lo hacemos bajo la luz engrandecedora de la razón, que no es mas que una absurda coraza que no solo te hace quedar como un gilipollas sino que te impide llevarte bien con la persona más importante de tu vida durante los meses/años anteriores.

El ser humano no es un ser social, es un ser sucio y convenido que solo se habla con aquel otro del que pueda conseguir algo, ya sea dinero, cariño, seguridad o pases vip, si no hay nada de eso, a veces ni nos merece la pena acercarnos.

¿El “¿cómo te llamas?” se sigue usando?

Posteado por: emancipationdaily en: Diciembre 17, 2009

Ligar,ese preciado arte del que pocos son expertos. Hay quien liga de forma natural y que, simplemente por existir, andar o respirar, llama la atención. Pero, ¿qué hacen el resto de los mortales?.

Si eres uno de ellos, sabrás que en la busqueda de sexo son muchas las artimañas que debes usar y que estas, lejos de ser infalibles, deben ser remasterizadas e, incluso, desechadas, para que la eficacia sea óptima.

Teniendo en cuenta mi escaso éxito en la materia no tengo mucho que decir y esta columna pretende ser soporte para contar experiencias útiles o no y, ante todo, dejar claro lo que NO se debe hacer.

Uno de los puntos, al parecer, más importantes a la hora de ligar es la mirada. El primer contacto visual es decisivo ya que puede ser el único contacto visual o el primero de una larga lista de contactos. En el segundo, y menos usual, caso, los ojos se transforman en tu arma decisiva. Mal que bien, todos sabemos mirar (aunque en mi caso abro tanto los ojos que parezco un ave nocturna), el problema llega cuando la atención se extiende al resto de la cara. ¿Qué haces con la boca? Direis: “pues sonreir, menuda tontería”. Pero es como saber que para volar necesitas un avión, el tema es que no sabes construirlo. ¿Sabemos sonreir?. Yo no, al menos no en ese momento. Sin embargo diría que esta sonrisa no debe ser falsa ni exagerada, si no una suave sonrisa que diga “acercate que si no me lo pides, no muerdo”.

Supongamos que pasamos el “momento sonrisa” y que el contacto visual continúa pero aquí, nadie se acerca. Es el momento de jugar tus cartas, continúa mirando un rato mientras tu mente busca y, con suerte, encuentra, una frase algo original. Una vez la tengas, ataca, no esperes, que el resto de gente suele ser más guapa y lanzada que tu y aquí, el que no corre vuela.

El contacto visual, a veces no llega por si solo. Los ángulos de visión son una variable importante. Asi que, en un mometno dado puedes forzar dicho contacto pasando, simulando desinterés, al lado de dicha persona. Pero cuidado, estudia el terreno, los baches y los charcos de agua. En cierta ocasión yo, decidido y con mi cara  de ligar preparada (no, la de buho no, la otra), me acerqué firmemente a la zona donde estaba el chico sin haberme fijado previamente en que justo al lado, el suelo resbalaba. El final de la historia podeis imaginarlo al igual que imaginareis que esa noche, también, me marché solo a casa.

Pasamos del contacto visual. Quedan varias opciones. Una que jamás hemos utilizado porque supone una alta tolerancia al rechazo es probar directamente, uno a uno, con todo aquel que te interese lo más mínimo. Dicen que esta técnica la usaba Brad Pitt en las fiestas de los Oscar.¿Estás así de bueno?¿A qué no?Pues ya sabes lo que NO debes intentar.

Otro punto importante a la hora de ligar son tus amigos. Si, un buen amigo tiene tantas ganas como tu de que termines la noche con alguien solo que el carece de vergüenza. Es lo que tiene que uno no vaya a ser el rechazado, que no tienes problema en intentarlo. Siempre pensé que esta técnica era algo asi como “la de 15 a 20”, porque una vez pasada esa franja de edad, deberíamos ser capaces de hacerlo solos. Ahora pregunto yo ¿puede levantar la mano aquel que, superados los 20, JAMÁS la haya usado?¿Nadie?.Sigamos entonces.

En este punto llegamos a una técnica muy util en el mundo gay. Tu amiga. Una chica alegre y divertida ayuda a que otros se acerquen. Una chica en el ambiente se siente libre de moverse y mostrarse alocada y puede terminar siendo el mejor de los cebos. Cuanto mejor vestida y más mona sea la amiga que llevas al lado mejor resultado suele dar. Cuanto debemos a nuestras niñas.

Este caso se da, aunque en menor medida, en lo que un gay supone para su amigo heterosexual. Un gay no pretende ligar con tias (usually) de manera que con llegar a un grupo de chicas  y decir alguna frase que deje clara la orientación tiene campo libre para hablar con ellas de lo tremendamente guapo y simpatico y, sobre todo, educado y caballero que es su amigo.

Todas estas técinas tienen un alto grado de error, no creais. Si fueran 100% fiables no nos iriamos a casa solos y, seamos sinceros, eso pasa, y bastante.

Por mi parte solo suelo reaccionar ante una presión social alta. Soy capaz de alargar el contacto visual hasta límites insospechados. Insospechados pero tangibles, porque cuando mis amigos me dicen “mira, llevamos 3 horas así, o dices algo o nos marchamos a casa”, se me acabó el mirar.

Se han dado casos de grupos que han realizado juegos para luchar contra esa timidez y, sobre todo, contra esa larga época de sequía sexual. Los puntos, las apuestas, los piques ,los premios y los castigos finales hacían de potenciadores-(“Aunque solo sea por no terminar pagando la ronda final, tengo que lanzarme”)

El caso es que, como veis, yo no tengo ni idea de ligar. He intentado aprender, pero, como dicen en Volver, “remotamente no puedo”.

Por suerte para mi, que tengo pareja estable, , ahora mismo no necesito táctica alguna y puedo olvidarme del tema de ligar. Para los demás y, por el bien común, espero que los lectores expertos dejen escrito algún que otro consejo.

Buscaremos en el baúl de los recuerdos…

Posteado por: emancipationdaily en: Octubre 29, 2009

“Si no encuentro novio ahora, con 25 años, ¿Cómo voy a encontrarlo con 35?”.
Esta preocupación ronda el negativo ( y realista) pensamiento de un amigo mio. Ahora traspongamos esta frase al sexo. “Si no tenemos sexo con 25 años, ¿Cómo lo vamos a tener con 35?” y , “uppps”, resulta que ahora esto también me preocupa a mi, fijate.

Supongamos ( y no hay que suponer mucho), que llega un punto en que la juventud se pierde y , con ella, la posibilidad de compartir tu vida con alguien. Supongamos entonces que, además, somos gays. Y supongamos también que, el resto de nuestros amigos gays se encuentran en semejante situación. Toda esta serie de suposiciones no solo llevan a un grupo de maricas cuarentones que toman cerveza con limón en las terrazas de Chueca los meses de verano si no que además lleva a que esos futuros cuarentones, que en el año 2009 rondan los 26 años, pasen algunas de sus horas imaginando como será su vida en 20 años.

Es preciosa la idea de imaginarte con tus amigos de toda la vida, haciendo lo mismo, viajes al rio, a Torremolinos, salidas de sabado por la noche ( todo a velocidad reducida por el aumento de edad y de peso), pero resulta que no consuela a la gran mayoria. Y algo que consuela a unos pocos es una mierda de consuelo, seamos sinceros.

Llevo tiempo diciendo que los 25 años son una edad que marca, o al menos para mi lo han sido. El temido cuarto de siglo. Yo, que antes engullía 5 fajitas sin que mi cuerpo lo notara, ahora debo alimentarme de lechuga para entrar en mis vaqueros preferidos. Y como yo, tantos otros que pierden poco a poco su valiosas cualidades ( menos la tolerancia al alcohol, que se mantiene intacta).Como bien se dice, “mal de muchos, consuelo de tontos”, razón por la que dicho grupo de afeminados dedica ciertas horas a consolarse entre si demostrando que todos comparten la agonía del envejecer.

Algunos se ven en asilos para homosexuales (no hay que perder la esperanza al fin y al cabo, y alli habrá más posibilidad de un último amor que en un asilo de heteros), cantando lineas y bingos siempre que las gargantas maltratadas por el tabaco lo permitan. Otros se ven sentados en bancos, fumando y recordando los tiempos en que usaban una 38, tenían pelo en la cabeza o podían nadar sin morir de asfixia.

Otros, por el contrario, se ven rodeados de gatos que mitiguen el sentimiento de soledad o cuidando a los hijos de su hermano o de los amigos heteros de los que un día se reía por casarse tan pronto. Al menos ellos tendrán hijos que les cuiden al hacerse mayores y no solo amigos en peores condiciones que uno.

Todo esto suena triste si se ve desde esta perspectiva, pero si nos lo tomamos como una visión reveladora del futuro, terminará siendo un empujón para mejorar la situación actual.
Por mi parte, pienso adelgazar, tener el mejor sexo del mundo y, en un tiempo, buscarme pareja…o al menos intentarlo y que por mi no quede. Y si no consigo nada de esto, como no soy como aquellos que dije que no se consolaban con tener a sus amigos, me valdré de ellos para llenar la senectud de risas, que al contrario que ligar, eso si que se nos da bastante bien.

¿qué somos?¿qué sentimos?¿hacia dónde vamos?

Posteado por: emancipationdaily en: Octubre 2, 2009

Hace tiempo que me viene rondando un tema por la cabeza e incluso comencé alguna columna hablando de ello, pero me resultó aburrida y escribir por escribir como le pasó a Shakira cuando compuso “loba” no va conmigo (o si?)El tema en concreto son las odiadas etiquetas.

En la actualidad las relaciones en general han empezado a carecer de algo imprescindible como es el valor, el no tener miedo a tener algo y llamarlo por su nombre.

Este miedo al compromiso, esta ansia de ser alguien libre que estamos gestando en nuestro corazón nos ha forzado a concebir cientos de nombres que preceden o postceden a lo que es, dicho de forma convencional, una relación de novios.

Y con tanto lio y tanto miedo  hemos terminado redefiniendo los momentos definitorios que definen una relación que, en numerosas ocasiones, termina quedando indefinida. Total, que al final,  ya no sabemos ni definir. Seguro que os suena eso de “¿ y qué sois?”, “pues no se, somos….algo, no se”.

Parece que cuesta usar esa palabra por el simple hecho de lo que conlleva a nivel de compromiso, que es algo que causa sarpullido a muchos de nosotros, los humanos.

Tengo amigos que alargan relaciones que hace tan sólo 3 lustros sería denominadas como “relación de pareja” por razones incomprensibles. Y todo por esa necesidad, a veces extrema, de “estar más seguro”.Cuando prima la inseguridad ese punto llega mucho más tarde.

Yo creo que un noviazgo se define por una intención, un sentimiento y una visión conjunta de futuro. Si hay eso hay noviazgo (a grades rasgos), por mucho que nos empeñemos en retrasar su bautizo.

Otro conocido mio dijo una vez (y aquí viene el Dios “sexo” que todo lo condiciona) que  para considerar que puedes tener algo similar a una relación debes pensar lo siguiente: “me follo a uno, me follo a otro y, ¡uy¡ a este me le quiero follar dos veces”

Simple, si, pero por suerte o por desgracia, de algún modo es cierto.

Teniendo esto en cuenta me pregunto algo. Antes el sexo llegaba esperados unos meses, cuando la chica se sentia preparada ( que coincidía además con el momento en el que el dolor de testículos del chico era insoportable). ¿Es posible que esto se de ahora?En este caso, ¿una relación de novios puede definirla hoy en día la primera experiencia sexual compartida?

Me cuestacreerlo pero, en ocasiones, mis amigos se proponen sorprenderme y romper mis esquemas, ¡que se le va a hacer¡.

El caso es que antes de llegar al punto de llamar a algo relación abrimos el libro de “nomenclatura sentimental” y comenzamos a usar varios nombres, algunos de los cuales no son más que pseudónimos.

Podemos tener “solo sexo”, o “un rollo” o,” “un colega”, un “amiguete”, “un chico”, “algo con alguien”, “un fuckbuddy(por ponernos internacionales)”,un “aún no es oficial”, un “nos estamos conociendo”…y muchas cosas más.

Yo mismo, que no me quedo fuera de esta crítica, siento miedo al uso de una palabra de tales dimensiones. Hace poco me vi a mi mismo retrasando ese temido momento. Tenía al chico, el sentimiento, la intención y el proposito de futuro, solo faltaba dar el paso.

Queridos lectores. Ni nadie es novio ni todos lo son. Lo es el que lo es y  admitirlo sin tapujos cuando aparece resulta lo más lógico y sensato.Yo, lo tengo.

Tren dirección….ninguna parte.

Posteado por: emancipationdaily en: Septiembre 12, 2009

Hemos oido muchas veces esa frase de que el tren pasa solamente una vez, e incluso nosotros mismos la hemos usado en multitud de ocasiones, pero como suele ser corriente, para aconsejar a los demas.Cuando llega el momento de aplicar para tu vida tus propias doctrinas, ¿por qué se hace más complicado?.

Pongamos que un tiempo un chico se interesa por ti, pongamos también que tu estas interesado en el chico y pongamos para finalizar que te niegas a dar salida a ese interes durante un tiempo.Pues bien, la “teoria del tren solo de ida” viene acompañada por un principio irrefutable: “la cantidad de tiempo en que no quieres dar salida a tu interés jamas es menor que el tiempo que el estará interesado por ti”.

Esto es, cuando te decidas a decirle que desde hace tiempo sientes algo por el o “si tu estas no miro a nadie más”(algo más original e inesperado que algunos conquistadores romanticos o yo usamos) el estará montado y con bastante comodidad, en el tren de la amistad, tren que esta en continuo movimiento delante de tus ojos sin tu estar montado y que ves como empieza a llevar de estación en estación a otros muchos hombres, en su mayoria, viajeros más recomendables que tu y con equipaje más ligero.

Lo malo de esto es que cuando en su momento empezaste a sentirte interesado por dicho tren y su viaje, ya ahorraste para el billete, e incluso lo compraste.Hay quien rompe el billete, total, ya se ha pasado de fecha y se va a Chamartin a ver que se le ofrece por alli.Otros, sin embargo, son más pragmaticos, más tacaños o simplemente más estupidos y se quedan con el billete en la cartera por si el tren se aquivoca de camino y pasa por Buenos Aires (linea 1 de Madrid, no América del sur) y porque despues de verlo inservible ha empezado a notar que el billete tenia un valor especial, era vistoso, nada caro, podria llevarte lejos, daba conversación, buenos cuidados…como ir en preferente vamos.

Es en estos casos cuando el consumismo y la rivalidad comercial te hacen pensar que existen montones de compañias más o, más sencillo, puedes simplemente coger un tren parecido pero a diferente hora, todo sea por olvidarse del tren que perdimos y seguir con nuestro trayecto, porque, al fin y al cabo, si decidimos viajar y no pudimos, quiza nos quedamos con las ganas.

Sin embargo, en algunos casos de gente mentalmente inestable o escritores de columnas poco exitosas, aquel tren era una de las ultimas pruebas que se puso al amor por lo que, de salir mal, el viaje se pospondría a las siguientes vacaciones, como poco. Pero como todos los decires populares, o como varios de ellos al menos, eso de que el tren pasa una vez es mentira, o al menos no en todos.

Yo propongo ampliar esa sentencia y decir no que “el tren solo pasa una vez” si no que “el tren solo pasa una vez cuando se trata de tu propia via” porque por las vías de los demás hay trenes que pasan 3 o 4 veces y que incluso se quedan parados repostando varios años por si una noche al viajero le da por hacer un viaje de una noche.

Olvidemonos de los trenes de muchos trasbordos y en algunos casos tendras incluso que cambiarte de vagón, vayamonos en moto, que aunque solo cabe uno, la podemos coger cuando queramos y el destino, la velocidad y las horas de viaje dependen solo de nosotros y de la resistencia que tenga nuestra mano y una vez veamos un tren detenerse en nuestra parada,miremos bien lo que ofrece antes de comprar billete, que aquí nadie devuelve dinero.

Una rosa y un clavel…abre la muralla.

Posteado por: emancipationdaily en: Agosto 28, 2009

Barreras, puertas cerradas, muros de contención…la de cosas que somos capaces de crear alrededor de nuestro adolecido corazón para impedir que alguien llegue a rozarlo. Se han dado casos de personas que han contratado albañiles durante 5 años para levantar muros bien gordos, casi tanto como el mismo. Pero llega un punto en la vida en que uno se hace la temida pregunta ¿aguantará este muro tanto martillazo?

Si recordamos la historia de los tres cerditos, cada vez usaban materiales más duros para refugiarse del lobo hasta que este era incapaz de tirar soplando la casa de ladrillo. Pues bien, en este punto de mi vida he de reconocer que un lobo del norte ha derrumbado con facilidad mi casa de hormigón armado y ha abierto solo con girar el pomo una puerta blindada de 15 centimetros de grosor.

Yo, que soy animal de costumbres, me acomodo rápidamente a las situaciones que me hagan vivir bien en la acomodada vida de la sencillez. Tras cinco años, tenía un confortable trono en el pais de la soltería y no pensaba levantarme porque quien fue a Sevilla perdió su silla, ya se sabe.

Llegó alguien a quién ahora, que mi vista esta nublada por la neblina del encoñamiento, llamo con nombre de marisco. Pensando que, después de todo el dinero gastado en los albañiles albanos a los que contraté por 5 años, el muro aguantaría esto y más, me embarqué en un hermoso viaje al norte sin caer en la cuenta de que, habitualmente, verano, chico guapo, ciudad desconocida, sexo, cariño y buena comida suelen dar un solo resultado…perder la cabeza.

Una vez llegados al destino, tonto de ti, sigues pensando que puedes sobrellevar la situación y , tendido en la cama, con el chicoguapo dormido al lado te dices a ti mismo que tu estado al regresar a Madrid será semejante al que tenías antes de marcharte. Pero prestas atención a  la situación y te percatas de que mientras piensas eso, estas mirando , y lo que es más delatador, sonriendo, como duerme el anfitrión de tu viaje.

Dios¡¡¡has caido, no hay vuelta de hoja…O desapareces corriendo o te quedas pero claro, ¿Cómo vas a desaparecer?-piensas-¡si mira que carita tiene¡

Se acabó…has caido. Encomiendate al santo que quieras (Sant-iago por decir alguno), total, en unos minutos ya habras empezado a “hablar en diminutivos con nombres de pastel”, como canta la Torroja, a sonreir y a decir cosas con voz aniñada y un brillo en los ojos que no hace más que aumentar y delatarte cada día más.

Parece que suena todo un poco tremendista, ¿verdad? Entender que son muchas las columnas en las que hable completamente en contra de este tipo de sensaciones y ahora debo comerme mis palabras una a una ( acompañadas de pulpo a feira, al menos) y la digestión lleva su tiempo.

Si estais en una situación así, y semanas atrás habría negado completamente decir algo como lo siguiente, disfrutarla, porque la solteria es genial si se disfruta pero algo así, disfrutado como es debido, es mejor o, al menos, más intenso.

Este que os habla tiene suerte de contar con el apoyo de muchos amigos y en especial con uno de ellos que pasa por situación semejante. Ya sabemos que mal de muchos consuelo de tontos…

A los que lo vivais solos….¿qué más da? Joder, teneis cariño y sexo asiduo, ¿hacía cuanto que no os pasaba eso, petardos?

Bikiños para cierta persona.