Posteado por: emancipationdaily en: Julio 11, 2009
El amor, siempre hablando de lo mismo, queramos tenerlo en nuestra vida o no. A veces pienso que le dedicamos demasiadas horas y palabras, demasiada importancia para luego quejarnos de todo lo que nos hace hacer y sentir y que hubieramos preferido no vivir.
Haciendo una mala comparación, el amor sería algo asi como Shakira. O te encanta o no la soportas. Y es que el amor tiene una voz que no todo el mundo aprecia. En mi caso, no queremos tener nada que ver con ninguno de los dos.Pero no todos son asi.
Podemos establecer una diferenciación entre dos tipos de aspiraciones y las personas que las tienen. Distinguimos los que, como yo, prefieren alejarse del amor como si fuera una enfermedad venerea y otros que lo buscan como un cupón de lotería premiado.
Para los segundos establecemos esta pregunta ¿ en el amor, cualquiera vale?. Se que vuestra primera respuesta será “no, no, por favor, tiene que ser alguien especial” pero a la vez muchos se encuentran dando oportunidades al primero que pasa y muestra cierto interés ( que no es poco). Toda persona es considerada como posible principe con el que vivir en un bonito piso unifamiliar. Primero es “la persona” y luego el comprobar si ésta tiene aquello que de verdad queremos. Es como ir al cine sin saber que ver, el caso es salir de casa. Lo malo es que en el amor la pelicula dura algo más de hora y media y rara vez aparecen con palomitas.
Muchas veces esas personas se dejan llevar por una primera impresión, un primer sentimiento de conexión y complicidad y se descubren frente a alguien agradable de facil palabra y carácter afable. Yo a veces pienso, cuando describen al nuevo “amante” asi algo como “no es conexión, estabais cachondos y normal que sea hablador y simpatico, estaba borracho, a ver que pasa cuando quedeis un lunes después del trabajo”.
Y son este tipo de frases las que me hacen pertenecer al primer grupo de personas, algo más practicas pero, para nada, mejores.
Para este grupo de gente en el amor nada vale. Los comienzos no son nada fiable, nadie es suficiente porque nadie se muestra como en realidad es. Una nueva persona no es una posible relación ya que lo que una nueva relación conlleva es algo poco deseado. “Qedar esta bien, pero pensar que a los dos dias quedas otra vez, y despues otra vez, abrazos, besos y presentación a los amigos…bufff”.
Este tipo de personas suelen haber dado una importancia quiza extrema a una mala relación anterior sentendo como principio aquello de que “no es oro todo lo que reluce” y no se compran el anillo hasta que no han mordido bien para ver que la joya no esta bañada en oro sino que es oro macizo y de 18 kilates mínimo, y aún asi, piensan que, quizá sea imitación o robado.
Como dije, me encuentro en este grupo y, recientemente, he comprobado que a pesar de saber lo bueno que ofrece una conexión buena con alguien, lo malo puede más, al menos por ahora. Es cierto que la distancia jugaba un papel importante, pero de haber coincidido en ciudad, no habría dejado vivir durante 5 días esa buena conexión.
No juzgo que es peor ni que es mejor. Esto es lo de siempre, cada uno debe ser fiel a sus principios porque puede que al final sea lo unico que quede.
Sin duda y como siempre, ese termino medio tan dificil de alcanzar, es el punto óptimo. No debemos hacer apología de la autosuficiencia e independencia porque en una buena relación se vive mejor. Pero tampoco debeis actuar por miedo a estar solos, que tampoco esta mal y la mayoria de nosotros nacemos con todo lo indispensable para subsistir sin pareja.
Saludo a los que estan en ese punto medio, son pocos, pero tengo la suerte de conocer a alguno, eso si, no todos los que piensan que lo han encontrado, lo hicieron de verdad.
Julio 13, 2009 a 1:02 pm
bieeeeeeennnnnnn pensaba q no volverias a escribir. Me gusta mucho este q has escrito… es simple pero a la vez complejo. Yo si soy uno de esos alos q llamas ” estan en el punto medio” como dice ese filósofo…. ” la virtud está en el punto medio… no?” y nada mejor que ni sufrir mucho ni amar en exceso… quizás yo tb he eprendido eso. Las cosas en su justa medida. Ni más ni menos.